WIM WENDERS ANIMA LOS CUADROS DE EDWARD HOOPER

#EdwardHooper#FundaciónBeyeler. Sabido es que el arte es una constante modificación de las cosas y los hechos. Quizás bajo esta premisa, el cineasta alemán Win Wenders haya tomado esta decisión de dirigirlo para la exposición de Edward Hooper en la Fundación Beyeler de Basilea.

El creador sajón, tuvo – ni más ni menos- la genial idea de animar los cuadros de Hooper, con la intención de sumergir al espectador en los icónicos lienzos, para así, crear microficciones dentro de ellos.

El cineasta alemán tuvo la idea de animar los cuadros de Hopper, sumergiendo al espectador en los icónicos lienzos y creando microficciones dentro de ellos. Se confiesa admirador de los paisajes infinitos y que levitan en la realidad, de la mano del pintor estadounidense. Para ello, halló escenarios de luces y melancolías para asociar con las obras más emblemáticas, trasladándolos a imágenes animadas en tres dimensiones. No solo ello. En una escena, el mismo se introduce en la misma.

Pintura, tecnología, cine, es algo que pueden ir de la mano, como lo demuestra Win Wenders.

Como dato, puede decirse que:

La vida de Ernst Wilhelm Wenders iba a ser completamente diferente de lo que terminó siendo. Nacido en el seno de una familia católica el 14 de agosto de 1945 en Düsseldorf, Alemania, Wim -diminutivo aceptado de su nombre- había decidido dedicar su vida a la religión, considerando convertirse en sacerdote. Sin embargo, el cine tocó a su puerta de manera inesperada durante sus años de juventud, cuando, después de haber estudiado algunos semestres de medicina y filosofía en la Universidad de Friburgo de Brisgovia, llegó al agitado Paris de mediados de los sesenta. Sus salidas diarias a la filmoteca y sus constantes encuentros con el cine de la nueva ola propiciaron en el joven Wenders su amor e interés por el séptimo arte. El resto, como suele decirse, es historia.

Win Wenders
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Tras estudiar en la Escuela de Cine y Televisión de Múnich, el ahora cineasta alemán realizó su primer corto en 1967. Un año después filmó otros tres trabajos, al mismo tiempo que comenzó a trabajar como crítico para las publicaciones Filmkrit y Suddeutsche Zeitung. Al acabar la carrera, en 1970, Wenders inició la producción de lo que sería su primer largometraje, Summer in the City, que dedicó a la banda de rock británica The Kinks. Desde entonces, Wim Wenders ha trabajado en más de 48 títulos divididos en distintos formatos: largometrajes de ficción, documentales, cortometrajes, vídeos musicales, clips para televisión y segmentos en antologías.