LA CIUDAD A LA DERIVA | AUSENCIAS DE POLITICAS DE PLANIFICACION

ESCRIBE DANIEL OTERO|Como docente, me preocupa la cantidad de asimetrías que veo en la ciudad en los campos del conocimiento y de la planificación de una ciudad futura. No veo que haya un plan científico y racional establecido desde las áreas de cultura y educación, con un sesgo social principalmente, y advierto serias carencias en las clases mas doblegadas por la crisis económica. Están todos para el show, las fotos y las elecciones… y nadie se está encargando de los jóvenes y los niños. Vease el último presupuesto aprobado en la cámara de diputados, les da 66 millones de pesos para gastar a senadores y diputados, contra 11,05 millones para la niñez. Y aquí levantaron la mano todos: el PRO, EL PJ, RADICALES, FCYS…

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Aprovecho esta instancia, para releer a Alejandro Piscitelli, el cual en un reciente trabajo ha dicho que,
históricamente siempre ha habido discontinuidades e incomprensiones entre las sucesivas generaciones. Los padres que hoy reprenden a sus hijos por su falta de interés en la cosa pública, por su falta de atención a los problemas ambientales, por la falta de solidaridad con las clases destituídas, por su ensimismamiento con prácticas (hoy digitales), que en vez de tender puentes con la historia no hacen sino plantarlos en el presente y separarlos de las tradiciones más importantes de Occidente, recibieron cuestionamientos parecidos de sus mayores.”

EL PAPEL DE NIETOS Y ABUELOS

Dice Piscitelli: “Los nietos siempre se rebelaron contra los padres y encontraron apoyo en sus abuelos. Esta vez se repite la historia pero con una diferencia notable. La distancia ya no es meramente generacional sino sobre todo de alfabeto. Los chicos empiezan a hablar lenguajes que no son comprendidos por los adultos (no se trata ya de meros idiolectos) sino de formas de ser en el mundo muy distintas de las anteriores.

Mientras los adultos valoran la privacidad,  los mileniales (y los Z) nadan en el exhibicionismo (la intimidad como espectáculo), mientras que los adultos valoran los formalismos, las taxonomías y los itinerarios formativos, los jóvenes conviven con la libertad, las folksonomías y el D(o) I(t)Y(yourself), mientras los adultos valoran el pensamiento abstracto, la argumentación y la escritura, los jóvenes valoran el diseño de experiencias, el remix y el mashup y los alfabetismos audiovisuales.

Sigue Piscitelli: “Mientras James Flynn demostró que los argentinos urbanos aumentamos 22 puntos de CI entre 1964 y 1998, e incluso que entre miembros de una misma familia la distancia entre abuelos y nietos puede llegar a ser 30 puntos más alta, el diálogo intergeneracional naufraga crecientemente. 
Para tender nuevos puentes entre las generaciones necesitamos intercambiar los alfabetismos, los jóvenes deben devenir más analógicos y los adultos más digitales.

Pero más importante que eso, debemos cambiar nuestros patrones de socialización, para entrar en las culturas híbridas transgeneracionales. En vez de tratar de resolver el Complejo de Edipo debemos plantearnos como convivir con el Complejo de Telémaco.”

Digo Yo: En Santa fe tuvo un amplísimo debate sobre el tema de que si debía ser la municipalidad o el gobierno provincial el que organice la Fiesta de la cumbia!!! El fin de año fue un derroche de dinero en la costanera. La falsía de las “Mercociudades”  fue otro acto de irrelevancia cultural y un maquillaje total de las carencias urbanas en todo sentido. El tren urbano que no funciona. El aumento de las videocámaras para vigilancia.  Basta alejarse unos cientos de metros de los boulevares para ver el catastrófico estado de la ciudad. Las plazas desoladas, sin un marco de acción social activo que conecte a las personas, a los seres humanos sin redención, los jóvenes consumiendo paco y cerveza, una ciudad sin fábricas, con desempleados, en donde el poder polìtico derrocha pasantías y contratos a sus allegados olvidándose de la contusa realidad que se convive. Santa fe, se ha convertido en una ciudad escasa de ideas, de oportunidades. Una ciudad que no tiene divisas circulando. Una ciudad enchastrada por muralcitos y performances con algunas tienditas sueltas, con un abrumador aparato publicitario que para el 99 % de la gente no es creíble.

Santa fe no tiene un plan director en lo social, está dislocada y asíncrona la relación entre los ministerios del gobierno y la municipalidad. Las diferencias políticas resultan en que Rosario a nivel municipal resuelve – aún con críticas y falencias- las cosas con mucho más capacidad y  creatividad.

Veanse los eventos y sucesos creados en Rosario difieren de una manera tremenda de los realizados en Santa fe. Nadie quiere asumir que aquí se quemó una etapa y no hay recambio. La inundación por lluvias así lo dice y la realidad social de muertes y violencia – sin contar la inanición- comienza ya a marcar el amperímetro social. El futuro de Santa fe no es bueno. Ni tampoco malo. Simplemente estamos frente a un abismo del cual nadie tiene la salida ni la respuesta. Tan, pero tan solo….!El Show!!!

Aquí el reportaje a Emilio Jatón (un fragmento, 8 de Enero, el litoral)

—¿Qué le está faltando a la ciudad?

—Creo que hay que equilibrar más la ciudad, hay 100.000 personas que viven en formas que no son las adecuadas, fuera de los bulevares y sin la infraestructura adecuada. Eso hace que la ciudad sigue estando desequilibrada y que no sea igualitaria como debería ser en un futuro.

—¿Donde habría que invertir para que se equilibre la ciudad?

—Creo que es todo. La ciudadanía no se construye solo con un asfalto, sino con un espacio público. Si hay algo que es democrático es el espacio público y en el transporte. Y si hay algo que no es equitativo en la ciudad es el transporte, porque no llega a los barrios donde más se lo necesita. No se puede hablar de ciudad equilibrada cuando una persona tiene que caminar 20 o 30 cuadras en el barro para venir a trabajar. La ciudad no se equilibra desde un solo lugar, sino desde varios y me parece que hay que encontrarle un equilibrio desde el espacio público, la seguridad, el transporte público, los desagües, el pavimento. Hay que mirarla desde otro contexto.

Sobre Alejandro Piscitelli, que inspiró esta nota.

(*) Licenciado en Filosofía en la UBA, Maestro en Ciencias de Sistemas en la Universidad de Louisville, EE.UU, y Maestro en Ciencias Sociales por la FLACSO.

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