JUAN PIKAZON|ESCONDIDO EN UNA ESTRELLA

Yo se que no fuiste, sino que estás por ahí, escondido. Detrás de alguna piedra, detrás de algún arbusto. En la gota de agua milagrosa que cubre la necesidad del menesteroso. Se que te has transformado en el ave nocturna que cruza por la noche dando gritos por el cielo. Yo sé que eres la luminosidad del arco iris después de la lluvia.

Sé tanto de ti, porque te tuvo como alumno tres años. Siempre diligente, presto, educado, amable, atento. Gentil. Me traías el registro de asistencia, me saludabas cuando llegaba, con tu sensibilidad siempre predispuesta al arte.

El tiempo nos separó muchos años, hasta que una vez alguien en el parque alberdi tocaba una bella melodía en la guitarra. Le pregunté si era de él. Esto fue en el año 2013 cuando defendíamos el parque Alberdi. Me contestó que no. Que era de Juan Pikazon. Obviamente yo a Juan Pikazon no lo conocía, hasta que fui a Facebook y me encontré con vos.

En tu cruel agonía, seguías componiendo y creando cosas maravillas con letras increíbles. Porque vos naciste solo para dar amor y luz al mundo. Tus canciones fueron y son maravillosas y de una latencia profunda. Me contabas que estabas contento de haberme encontrado y que querías irme a visitar. Me pasabas los links de las canciones y de los videos, que yo disfrutaba sin poder verte, ya que siempre colocabas – sutilmente- una pared invisible, llevando las cosas hacia adelante.

juan pikazon
juan pikazon

Así, hasta que cambie mis cuentas y volví a encontrar a tu madre, con la cual pudimos reconstruir la historia.

En realidad, no me preocupa de ti.

Porque se  que estas bien.

Solo los seres puros y luminosos como tú lo eras, pueden darse ese lujo.

Te imagino entre hadas mágicas, ángeles y escenarios, dando recitales a Dios y los ángeles en el cielo, ya que tu esencia era la pureza.

Te imagino en una nave volando por las galaxias y los cometas de uno en uno, llevando el mensaje de la paz y el amor.

Te imagino soñando sobre la luna en su cara oscura – para que no te veamos- y te imagino saltando entre autobuses de peluches con chicos en su interior, rumbo a un universo que falta explorar y conquistar.

Creo que alguien heredará tu espíritu.

Creo que alguien heredarà tu visión, tu ser, tu esencia.

Creo que flotas cada mañana en el aire de la laguna Setúbal o en los aromos de algún parque, el agua de los charcos después de la lluvia o la ventanilla sigilosa de algún remise que se abre en una esquina.

Me parece que estás en la señora que pide limosna en Primera Junta y San Martin, o en los chicos “Trapitos” que la policía persigue o el estado no educa. Me parece que estás en la piel del Gendarme sufrido que se insola bajo el astro rey o en la mano del mendigo que pide tras la ventanilla.

Si. Me parece que estás.

Lo sé.

Lo siento.

Lo presiento.

Te fuiste, pero estás. Perdurarás por siempre, en lo que esté a mano, en la poesía y en la música.

En todo lo que dije, estás.

Homenaje en navidad 2016 de daniel otero a Juan Pikazon (Juan Pablo Fernández) alumno mío.