IVANNA CAROL y SU MAGIA|CONDICIONANTE DE AFECTOS SUBLIMADOS A LA LOCURA.

Escribe daniel otero|Fueron los griegos quienes hicieron la división de las artes en con distintas tipologías:

  1. a) las artes del tiempo,
  2. b) las artes del espacio.

Dentro de las artes del tiempo, la poesía y la música así como el drama ocupaban un lugar. Dentro de las artes del espacio, la escultura y todo lo vinculado a las formas y lo espacial ocupaban también su lugar. La danza y el movimiento se decía que pertenecían a un tercer espacio o un espacio intermedio creado entre los mencionados.

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Ivanna Carol define un concepto  humano del arte. Sin seudónimos ni invenciones. Es genuina.

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En tiempos de crisis de identidad, su estética es propia e impronta personal, sin edulcorantes.

DEL CONCEPTO DE ARTE

Nuestro concepto de “arte” proviene del período paleolítico superior, allá por el año 35.000 de  nuestra era cuando comienzan a expresarse los primeros “dibujos” (yo las llamaría impresiones) de los seres humanos en las cuevas. Fue un niño que jugaba en las cuevas de Altamira hace unos ochenta años quien descubrió esto.  -Cabe acotar que figura un gran manto de silencio y duda sobre si aquellas expresiones constituían un “arte” en sí mismo o eran una expresión gutural y supersticiosa de los rituales cotidianos para la prosperidad de la caza. Estoy hablando de la sociedad cazadora, mucho antes de los recolectores que dieron una vuelta de tuerca final al tema de la evolución y que fijarían finalmente el proceso del color, la preeminencia de los cálidos y la pigmentación que acabaría como un mecanismo de selección natural en el ojo humano con el correr de los siglos.

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Ivanna hace del arte una forma de expresión natural. 

CAMBIA TODO CAMBIA

Fue Heráclito el que dijo “nadie se baña dos veces en el mismo río” – Pero no sería sin Leonardo Da Vinci la historia y la realidad lo que es, si nos faltara su presencia en el calendario milenario de las cosas. Es Da Vinci -por eso hay que estudiar su historia- el que vincula las artes entre sí, proponiendo la investigación de las mismas mediante la ciencia y la teoría. Si bien el determinismo científico arrancaría unos cuatro siglos después y debemos esperar hasta Darwin y Carl Linneo que escribieran un método sistémico y científico que compitiese contra los dogmas de la teoría cartesiana, le cabe a Leonardo Da Vinci haber sido el primero que traspasó las barreras entre el arte y la ciencia, lo profano y lo experimental, la imagen secular de la estampa y el grabado a las máquinas en 3 D con la cual sus aquilatados guerreros entrenados para el rey de turno, provocasen estampidas magníficas en los ejércitos de enemigos.

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Una boca perfecta en el rostro preciso la proyectó sobre las demás.

Hablo con pasión y amor de Leonardo Da Vinci, porque es el inventor no solo del corazón artificial y el descubridor de los circuitos sanguíneos, el helicóptero y la bicicleta, sino el gran conocedor de los venenos (y célebre envenenador) y el creador de la “novelle cuisine” (cocina moderna) que se despega de los bárbaros platos servidos en las posadas de la antigua Europa en donde el jabalí y los toneles estaban sobre la mesa para poner lánguidas rodajas de vegetales sobre avena y trigo decorados sobre una lonja de carne. (algo inusual y extraño para la época)

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El dibujo en sus múltipes expresiones acapara su atención

MUJERES QUE ALUMBRAN EN LA HISTORIA

Voy a diferenciar entre la mujer que brilla, y la mujer que alumbra. Quiero trazar una delgada línea de diferencia entre Frida Kahlo y Mirtha Legrand. Es necesario dejar en claro lo que separa a Isabel Sarli y Moria Casan, las grandes distancias entre Marie Curie y la ex de Amado Boudou.

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Como sacada de una postal de la India, Ivanna observa el universo.

Quiero hablar de las mujeres que alumbran con su genio e iluminan con el mismo el camino de los senderos de la historia.

 Y remarco lo del brillo porque es propio de las lentejuelas y el fulgor de las pasarelas fugaces, banco de repuestos de personas y desarmadero de almas, amén de repositorios de estrellitas fugaces que hacen un nulo aporte a la cultura, y están diez dígitos a la izquierda del cero en toda cuestión atinente al conocimiento y al sentir del ser humano.

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Obra y ser humano se combinan en un combo fatal con Carol.

La fascinación por el cuerpo  humano y sus posibilidades nace allá por el medioevo con la visión del hombre renacentista. Si bien nadie puede quitar a los griegos el honor de haber trabajado el discóbolo y los cuerpos aceitados en los gimnasios y el trabajoso enjundioso del Gineceo es desde hace unos quinientos años que empieza esta loca historia de cuerpos en situación y seres en crisis o amores, soledades existenciales o compañías fugaces con sus objetos queridos.

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Como en un espejo fragmentado, su rostro emerge tras la lluvia.

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Blanco y negro o color, un cuerpo y rostro para el deleite

MI AMADA FRIDA|MI BELLA ARTEMISIA

Sin Frida Kahlo la historia sería distinta. Sin Frida Kahlo no hubiésemos conocido la síntesis exponencial del genio y la locura en las insanas coordinadas del dolor, la frustración de la muerte cercana y el canon de la incertidumbre, la fijación de la obsesión y la transgresión meridiana de lo prohibido a alcanzar. Es el Azimuth del delirio y el meridiano en plano ecuatorial de la alineación de los sentidos en función de la creatividad y el arte. Pero  no puedo dejar de mencionar sin lágrimas de emoción a Sor Josefa Díaz y Clucellas, la primer protopintora santafesina de las orillas de nuestro puerto del siglo XIX, mientras que el apóstrofe final de este párrafo no puede dejar de aludir a Artemisia Gentileschi, que le puso un freno genial a los deseos hegemónicos del machismo en las artes en el siglo XV aunque le tocase como contrapartida ser objeto de la inquisición por haber pintado a escondidas, un desnudo masculino, el primero que retrata la historia.

Le trituraron los dedos hasta sangrar.

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Quien pase cuatro horas con Ivanna Carol es imposible luego que concilie el sueño.

CAMINANDO ME ENCONTRE CON ESTO

Nací en Santa fe.

 No sé donde voy a morir.

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MITO|MUJER|MAGIA| Un pack espiritual que muta de un estado a otro.

Pero en esta búsqueda incansable de “la mujer distinta o completa” desde hace un tiempo llevo varios años.

Veo como los calendarios amarillos de mis 53 hojas ya caídas se desparraman en el tiempo gris de la existencia.

No es la “mujer perfecta” ni creo que la exista. Sino la mujer que pueda expresar múltiples capacidades y que contenga una síntesis de afectos humanos, artísticos, solidarios y estéticos, inteligente y capaz, humilde y austera, certera y precisa.

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Artesana de las emociones, abre los caminos de la búsqueda profunda.

Cierta vez creí haber encontrado esta persona, pero me equivoqué.

 No solo fueron las críticas que tuve que soportar sino también la punzante soledad del dolor íntimo de quien en busca del color blanco encuentra la densidad insoportable del negro. Experimenté la angustia desoladora del alma que narra el Dante en su descenso a los infiernos y el “delirium tremens” mozartiano con la visita temporal a los desolados páramos de Nietzsche. El estuche dorado por dentro tenía un exo esqueleto inanimado carente de sentidos y sentimientos, una mayordomía ausente de una llave sin llavero, una cerradura oxidada de sentidos comunes y una latitud vaga y errante que parecía haber sido escrita por Federico García Lorca.

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Ivanna cambia el sentido de la ley de gravedad pero también el sentido de la existencia.

Ella era por dentro una empresa funeraria, un cortejo de coches negros y grises cuyo solo color eran  las coronas que colgaban de los lustrosos aldabones de los costados del carruaje. Ella no amaba su prójimo o si lo amaba no lo demostraba ni tenía fotos con discapacitados ni seres vivos del mundo animal ni niños, tampoco seres ajenos a su perfección de plastilina y poxilina. En su mundo Disneyworldiano fabricado con resinas y E-Poxi todo era un apelativo al éxito y las sonrisas fabricadas por esteticistas, un glamour tanático rebozado con los afeites del Nilo sutilmente aromatizado por el cáñamo de la India, pero en realidad creado desde la oscuridad de los tiempos en los sótanos de Efeso, un mapa virtual del siglo XIV donde los monstruos al final del plano se devoraban a los viajeros.

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El enlace entre el cielo y la tierra tiene nombre: Ivanna Carol

Como la cartapesta y la goma espuma adornan la torta, sus efectos especiales y maquilladores disimulaban la fría ausencia morada de la tapa gris que se habían robado de la negra tumba negra destelada una noche del calendario anterior al gregoriano donde una vez se había encontrado su corazón. El peluche de su infancia yacía verdoso en los líquenes adyacentes de los epitafios de sus triunfos pasajeros a diez metros, atado de un cordel gris que ya no era plomo sino que tomaba la forma de un caballito de mar pasado por lavandina y  con el espinazo destrozado contra la vidriera technicolor de una ¿ vida ? que  nunca supo asumir, pilotear o construir.

 Intenté desterrarla con mil perjurios y exorcismos a la luz de la luna en la soledad de mayo en aquel bosque donde vagan las almas que no han llegado al cielo, pero su sombra me persigue aún, contradiciendo el famoso dicho de William Shakespeare de que “tu propia sombra te abandona en la oscuridad”.

EPICO CORTEJO TRIUNFAL DE MI ARTEMISIA|COLOSO DE RODAS DE MIS EMOCIONES

De acuerdo a mi procesador de textos, he empleado hasta aquí 1428 palabras para describir de manera introductoria lo que he sentido. Pero me gustaría ser el ingeniero de los verbos no escritos y el arquitecto Gaudí para expresar con 14.280.000 palabras lo que ella me suscita. Yo no quiero relatar sino hacerlos vivir la intensa emoción y expresión que se siente al estar junto a un ser de estas características que seguramente como podría asegurarlo Ralph Waldo Emerson con sus palabras: “Aunque viajemos por todo el mundo para encontrar la belleza, debemos llevarla con nosotros para poder encontrarla”

 

Yo encontré la belleza.

Por dentro y por fuera.

Y no quiero apartarme de ella.

Como la canción de John Miles lo enuncia:

To live without my music
Would be impossible to do
Cuz in this world of troubles
My music pulls me through.

 

De esta manera llegó ella a mi vida. Como una semifusa en un compás de 4/4 dentro de un “andante prestísimo”, como una Semiramis en esta ciudad destruida y confusa que viene todo a destruirlo y construirlo.

Yo no sabía de su poder.

En mi mundo abstracto pintado de colores pero con gruesos cartones monolúcidos en su interior, no advertí de su llegada. Los hados del destino hacía unos dos o tres años me habían apartado de su camino, mientras que un grifo de afilado pico y uñas doradas me había llevado muy lejos de donde ella pasaría luego.

Y lejos, muy lejos…ella preparaba su alabarda. En silencio.

En sus mareas y marejadas feroces, piloteaba el navío de proas afiladas por el mediterráneo del destino rumbo a mis rocosos acantilados de aceradas soledades cerúleas matizadas por un monocromo que nunca pudo dejar de ser.

Ella en sí, era un arma.

Pero encima de esto, tomó otra arma y se formó en su manejo.

Mortal y precisa.

Para no errar.

Y un hombre no puede jamás contra dos armas, humanas y maquinales, dupla gestada por el demonio o las inextricables disposiciones herméticas de ancestrales decisiones tomadas en algún recóndito rincón del universo.

Así, fue mi caída.

Corría el mes de mayo de aquel año de 2016 D.C. cuando me destituyeron de mi reinado, epocal y feliz. La destitución de mis seguridades y balcones altivos tuvo lugar un día jueves de ese mes donde el invierno se anuncia. Mi caída fue similar a la de Dilma Rousself y solo tiene antecedentes en el mayo francés y la caída del muro de Berlín.

Debo reconocer que fue sin violencia y con deslumbramiento.

Fue dulce. Un baño de caramelo.

Mi vencedora me aplastó con su humildad y afecto. Pero sin dejar de advertir yo el poder de sus conocimientos y dominio de las ciencias. Me encontraba inerme, desarmado de palabras y carente de herramientas para enfrentar semejante poderío. Semejante similitud solo puede hallar un parangón histórico entre la mítica resistencia del Gaucho Rivero a los ingleses en Malvinas en el siglo XIX, en la gesta que os relato.

No le faltó leerme mis derechos porque renuncié voluntariamente a ello. Sentí la hermosa sensación de ser prisionero de alguien que admiro y la voluptuosa presunción de ser un forajido sospechoso en la mazmorra y calabozo de su atención. Quiero pedirle a este ángel una prisión perpetua como en la película “La Roca”, pero cambiándole el final.

Que  no haya fuga.

Aún recuerdo las frías baldosas del encierro y los oxidados candados de los grilletes abrirse en mis tobillos para capturarme. Recuerdo su mirada con labios color violeta y chalina del mismo color, sacarme los documentos, fotografiarme con sus ojos profundos, despojarme de mis cordones para que no me ahorque mientras un fotógrafo Bouquet registraba todas las imágenes desde su horrible motocicleta Kitsch fabricada por Andy Warhol y Marta Minujin bajo los efectos del opio.

ENTRADA A LA PRISION|NOMENCLADOR

Ella en persona me condujo a la prisión de los sinsentidos. Pero tuvo un acto contemplativo y humano: me proveyó de un aparato que me producía sinestesias profundas: Así, yo podía oler su voz. Leía y sentía en mis oídos el vuelo de su flecha, saboreaba intensamente los ácidos  y glucosas de sus colores y círculo cromático desenfadado, mientras resonaban intensamente las pulsaciones de este evento.

Aún así, fue muy clara cuando me advirtió que la tortura sería intensa y larga.

Cuando me dijo esto, no me arrepentí de haberla bloqueado y eliminado de mi Facebook hace unos años.

En la prisión no tuve nada mío, tan solo me dejó la soledad en una valija color madera, de cartón.

Triste y desflecado.

Pero me dejó una pequeña ventana en donde yo la veía a ella realizar todas sus actividades cotidianas, desde su obsidiana belleza a su impúdico verbo amatorio en todas sus fases.

EL GOCE DE LA TORTURA|CALENDARIO DEL EXTASIS

LUNES:  Afrodita fatal, la semana desde mi celda empezó viéndola elongar suavemente con la música de Elton John de fondo. Vi su cuerpo estirarse ante límites insospechados haciendo pole dance mientras su vientre plano dibujaba arabescos sobre el cielo reticulado de la prisión. Mis glándulas amatorias pugnaban en orden de preeminencia sobre la glándula pineal para expeler la reacción ante semejante fenómeno, inusual en mis vivencias. Una hora cuarenta y cinco minutos estuvo en ese trance. MI platea solitaria y lejana de su escenario fue testigo de este  hecho.

ERA UNA EXPERTA EN ELONGACION Y POLE DANCE Y TE SUBLIMABA EN SILENCIO.

MARTES: Diaconisa de lo abyecto, pude ver en el patio de la prisión como tatuaba a los demás presos. Vi el rostro de felicidad de los condenados a muerte y perpetua bajo la obra y mano de ella. Le pedí a Dios que me quitara esa imagen y  lugar pues era muy fuerte. Y Dios me contestó que ella ya había dejado su sello e imagen el jueves 19 de mayo.

ERA UNA EXPERTA EN TATUAJES Y TE DEJABA LA MARCA SIN QUE UNO SE DIERA CUENTA.

MIERCOLES: Serían las 06.00 a.m. cuando ella armó su arco en el centro de la prisión. Había leído en mi infancia sobre las amazonas y las mujeres guerreras, pero jamás había visto esto. A lo lejos , como blanco – objetos- había varios corazones en donde debía acertar. Pero faltaba el mío. Desde unos ochenta metros que era la distancia de mi celda a su sitial, le grité porqué faltaba el mío, deseoso yo de morir por ese feliz impacto. Me recordó que  hacía tres años ya había hecho su mortal tarea sin darme yo cuenta.

Y que no se puede tener dos corazones, acotó. Ni tampoco dos vidas.

ERA UNA EXPERTA ARQUERA Y DESTROZABA CORAZONES.

JUEVES: Hacia las diez de la mañana ya pensé que no venía. Pero un camión de la prisión entró por una puerta lateral y comenzaron a bajar atriles, telas, pinceles y pomos. Como en un cuadro de Van Gogh ella empezó a pintar. No solo pintó diez cuadros, sino que comenzó a pintar un cielo de dragones desde el piso por las paredes de la prisión hasta el mástil del centro. Flores y Geishas, animales míticos fueron recreándose hasta las 22 horas en la cual terminó su tarea en silencio. Se lavó las manos y vino lentamente hasta mi ventana de la celda. Me miró a los ojos y dirigió en un recorrido fugaz su mirada por su obra. Comprendí que me la había entregado.

ERA UNA EXPERTA ARTISTA Y ALEGRABA LA VIDA.

 

VIERNES: Corrían las agujas del reloj hacia las 15.00 horas, cuando un fotógrafo en una motocicleta kitsch comenzó a armar un set de fotografía en el patio de la prisión. Un condenado preguntó si era para registro de los presos y como respuesta fue ahorcado inmediatamente por el fotógrafo mientras las autoridades de la prisión se reían desde lo alto, con la visión de panóptico que tanto cuestionaría Foucault. Opte por guardar silencio. A Remy además, le encantaría ahorcarme porque le robé un pedazo de programa radial con el Osi. En realidad, nunca él va a ser como yo, inteligente e importante. Pero no importa! Ella llegó vestida de militar en un camión Unimog del ejército, con gorras y pantalones camouflados. Pude ver desde mi ventana como realizó cientos de fotografías, con uniforme y sin uniforme. Alcancé a ver su vello púbico dorado por el sol en una de las poses. Como me habían dejado el celular sin chip, recordé que tenía la cámara, así que como pude tras las rejas capté esa magnífica imagen de ella con su sexo al aire libre detrás de un tanque de guerra oxidado que era una reliquia para los dueños de la prisión.

ERA UNA HERMOSA MODELO QUE TODO LO EROTIZABA A SU ALREDEDOR

SABADO: Por una de las puertas laterales de la prisión entró un carro cargado de animales, principalmente caballos y perros. Un recluso preguntó si eran para comer. Acto seguido fue tirado desde lo más alto del penal hacia un despeñadero filoso de unos noventa metros de altura. Los superiores y directivos reían y brindaban desde arriba. Opté por no preguntar. Ella llegó y comenzó a acariciar y besar a los animales, comunicándose en su lenguaje natural, con mimos y gruñidos, ronroneos y caricias. Comenzó a sonar una música desde un lugar incierto y los animales se distendieron por el piso de manera artística, formando con sus cuerpos la palabra “LOVE”. Desde un helicóptero militar y vestido con una túnica naranja de ISIS, Remy fotografiaba y filmaba.

ERA UNA PERSONA QUE AMABA LOS ANIMALES POR ESO ERA DISTINTA

DOMINGO: Llegaron unos indígenas con pesados carros tirados por bueyes. Empezaron a bajar decenas de bolsas de algo pesado. Una bolsa se rompió. Y la arcilla quedó esparcida. Pasado el mediodía ella llegó con sus espátulas y accesorios de modelar. Comenzó a moldear la arcilla de a poco y fabricar con un torno, distintos cuencos y platos. Luego los pintó y decoró con motivos de Piet Mondrian algunos, mientras que para otros Kandinsky y Paul KLee. Por todo lo acontecido anteriormente ya nadie quería preguntar. Al caer la noche sobre la prisión ese domingo, ella se llegó celda por celda a regalarnos a cada uno un plato y un hornillo para el frío. Detrás un guardia iba dejando una ración de cerdo caliente con polenta. Ella puso aceite aromático en mi hornillo y detrás de un armario dejó un paquetito, con la recomendación que no lo abra hasta que no esté lo suficientemente lejos. Cuando lo abrí, dentro del paquete estaba mi corazón, robado tres años atrás. Pero ya no era el mismo. Estaba reluciente, como nuevo, transformado.

ERA UNA PERSONA QUE AMASABA EL BARRO Y POR TANTO ENTENDIA LAS DEMAS PERSONAS.

 

MADRUGADA ENTRE EL DOMINGO Y LUNES SIGUIENTE: Pedí ser conducido a la guardia de la prisión para ver un médico. Había tenido pesadillas y delirios esa noche, con ángeles y demonios que me observaban. La doctora estaba sentada frente a un plotter de corte gigantesco rotulando un vinilo amarillo, para ser pegado sobre una pared roja. Le pedí que deje lo que estaba haciendo y me ignoró, me dijo que tenga paciencia, que no era grave mi locura. Le insistí fuertemente y me cerró la puerta, dejándome para que los guardias me venden entero sin poder mover los brazos.

No sé cuanto tiempo pasó en ese transcurso horario.

Dos guardias armados me condujeron hacia el sector donde la doctora estaba rotulando el cartel.

Y esto estaba escrito:

 

“Quienes practican pole dance y mueven su cuerpo, te roban el alma”

“Quien sabe tatuar deja una marca en tu corazón”

“Quien maneja el arco destrozará tu corazón una vez y para siempre”

“Quien sabe pintar, te devuelve el arco iris de la felicidad”

“Quien te erotiza y erotiza el ambiente es la persona indicada”

“Quien ama los animales ama la naturaleza y su entorno”

“Quien amasa barro, le da forma y te lo obsequia, es la persona humilde y sincera que comprende a los demás”

 

La doctora se sacó el barbijo, los anteojos y la cofia del cabello.

Con un Rotring 05, firmó debajo:

Ivanna Carol.

Y se perdió en la noche. Cuando me llevaron de nuevo a la celda, sobre mi camastro estaba firmada el acta de libertad con su rúbrica.

Con la expresa cláusula de que cada 19 de mayo debía presentarme en esa prisión para control de la doctora-artista, con el fin de que locura perdure y la adicción no cese jamás.

Y así fue. Gocé de la libertad pero preso de su embrujo.

Siempre.

 

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