HUGO LAZZARINI|UNA VUELTA AL CARAVAGGISMO|DESDE SANTA FE.

No es fácil referirse a la obra de Hugo Raúl Cayetano Lazzarini. En primer lugar es difícil hablar de quien ha alcanzado en el figurativo la aproximación total a la perfección sentada en el “Caravaggismo” en pleno siglo XXI. – Corresponde antes agarrar los libros y releer lo leído para poder emitir un juicio de opinión en este sentido. Lo vengo siguiendo a Hugo desde el año 2008 y su evolución en estos ocho años. Si bien siempre se distinguió por el uso de la figura humana, y fue un cómplice de las emociones en todos sus trabajos, ahora la cuestión es distinta. Porque con 68 años cumplidos ya, está en un período de refinamiento estético que responde a un mismo concepto. O sea, en estas últimas obras podemos ver una cuestión que tiene que ver con los climas y los “climax”, que puede alcanzar, llegando inclusive a un hiperrealismo que supera todo lo conocido en la región. Hugo Lazzarini ha descubierto la vulnerabilidad del ser humano, sin las ficciones dignas a veces, de los apologetas del abstracto, que mediante ardides efectistas olvidan el costumbrismo que pesa mucho precisamente, en la pintura. La importancia de la obra de Lazzarini en esta muestra llevada a cabo en el Colegio de Arquitectos, es que nos pone en contacto directo con lo que se llamaría un “NeoCaravaggismo”, o sea, un retorno a esas angelicales entidades en las que tuvo mucho que ver y explorar Leonardo Da Vinci y sus amigos.

hugo-lazzarini-danielotero-caravaggio-colegioarquitectos_15

O sea; la mística de Lazzarini se encuadra dentro de a) la concepción grecolatina del arte, y b) la concepción de la liturgia cristiana de occidente sin obviar a veces un toque bizantino en las obras. No olvidar que el cristianismo tuvo sus versiones coptas en Egipto y ortodoxas en Rusia.

 

Lazzarini explora el rostro y explora el cuerpo, como entidades profundas que requieren de su atención, pero –al seguir por sus propios dichos- se preocupa por el “esfumato” (que tanto preocupaba a DA Vinci) y por los climas sutiles y la perfecta combinación de claros y oscuros que llevan al espectador a límites insustituibles.

Para no perdérselo. En el Colegio de Arquitectos, San Martìn al 1700.

CICLO DE CONFERENCIAS 2016 DANIEL OTERO

Anuncios