Edward Munch: cuando el arte orilla la psicopatología.

Edward Munch está considerado uno de los primeros pintores expresionistas, dado que plasmaba sentimientos en su arte dejando atrás la pintura naturalista.

Padeció de múltiples carencias y situaciones traumáticas en su infancia temprana que lo marcaron profundamente. En su arte queda plasmada su psicopatología, sobretodo en lo referido a temas como la ansiedad, el duelo, la angustia, la mujer, el alcohol, etc.

Intentaba reflejar en su arte la afectividad y los pensamientos de la naturaleza humana y mostrarlas de esa manera en las obras. En su arte Edward Munch dejó plasmado su rechazo al realismo de sus predecesores, los llamados pintores “naturistas”. Lo verificamos en esta frase que se le atribuye: “No se pintarán más interiores con gente que lee y mujeres que tejen. Se pintarán hombres que viven, respiran y sienten, que sufren y aman. La gente comprenderá que es algo casi sagrado y se quitará el sombrero como si estuviese en una iglesia”.

 

 

Su padre era médico militar que pertenecía a una familia de altos funcionarios, artistas e intelectuales. Pese a su condición privilegiada en la sociedad noruega de la época, el pequeño Edward sufrió inusuales situaciones traumáticas. Se sabe que su padre, hombre de carácter melancólico y expulsivo, lo llevaba a sus visitas como medico de trabajadores pobres. Fue espectador de innumerables padecimientos humanos -teniendo en cuenta que la tuberculosis era epidémica e incurable-. Además conoció los rigores de la pobreza, incluso algunos biógrafos aseguran que vio a algunos pacientes morir de hambre.

 

LA OBRA DE EGON SCHIELLE