DANIEL OTERO Y AFRONTAR LA CRISIS |LOS 38 OFICIOS QUE DEBERÌAN ENSEÑARSE YA.

No es nada nuevo. daniel otero es un hombre formado en la docencia durante décadas. Allá por su paso por el museo ferroviario regional, había desarrollado un proyecto de reactivación de los talleres ferroviarios. Por ese entonces, -con el entonces hoy ministro Julio Schneider- concejal por ese tiempo- habían pergeñado un plan para intentar reactivar un servicio ferroviario entre Laguna Paiva y Santa fe. El trabajo de daniel consistió en hacer un relevamiento de los oficios existentes en la provincia a la década del setenta y ochenta, para finalizar con la ley Dromi, cierre de los talleres ferroviarios.

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Los clubes de cultivo de cannabis para uso medicinal es uno de los oficios que en los próximos cinco años demandarán mano de obra.

A casi 16 años de esa gesta, hoy el autor ha terminado un completo proyecto desarrollado en Corel Draw, que se sustenta sobre cuales serían las 38 profesiones u oficios que podrían dar capacitación y salida laboral a amplias franjas poblacionales de la provincia. No solo eso: un completo plan de cultura para toda la provincia y una segmentación de las 19 localidades más importantes en densidad de habitantes, con un impacto de 1.5650.000 personas.

Hay más: la creación de un instituto o aula virtual de capacitación semipresencial mediante enlaces satelitales sobre los nuevos paradigmas del ser humano a partir de la caída del muro de Berlín, y con una consistente óptica foucaltiana que tiene que ver con la bío política enraizados con autores especialistas en problemáticas latinoamericanas. Este proyecto selecciona centros de estudios, universidades y espacios públicos para interactuar con la gente, creando un determinismo en necesidades, gustos y necesidades. Se distancia totalmente de los centros de capacitación tradicionales.

daniel otero es un hombre que charla con todos. Sondea todas las perspectivas y posibilidades que solamente su experiencia le puede dar, despues de fundar 4 instituciones y manejar la extensa red de estructuras de la Fundación Centro entre 2009 y 2013.  Un prestigioso estudio de arquitectura en Santa fe lo tiene como visitante, mientras que muchos amigos -caso Martín Gainza, una persona muy valorada por el autor- van a intercambiar opiniones sobre la situación provincial. Próximamente recibirá a líderes religiosos y personalidades del campo de la estética y la crítica, en un tramado de compleja definición social que se avecina. El autor no advierte ideas nuevas en los gobiernos actuales, ni ideas innovadoras que permitan superar el difícil panorama de globalización, mercadotecnia y saberes que serán necesarios. Sostiene que ciertos oficios desaparecerán o ya desaperecieron, pero nacerán otros, que ya es necesario ponerse a trabajar. Por otra parte predice un sombrío panorama para los próximos siete años para el arte y la cultura, con desempleo, precarización del artista, desfinanciamiento de los proyectos, la ausencia de un marco de debate que el estado jamás dió, la falta de apoyo en incentivo a los distintas carreras artísticas. Es común escucharle hablar de “emigrar” a los muchos jóvenes que van a consultarle, citando el caso de ESpaña o Portugal como lugares “amigables” para el artista. (Santa fe dejó de ser “cordial” hace rato y se ha transformado en una ciudad videovigilada y prohibitiba, con fuertes restricciones a las artes y un férreo cerrojo estatal que impide las libres manifestaciones del arte en otras expresiones que no sean las preconcebidas.

Como dato final, antes de las fiestas tradicionales el autor recibirá a una importante delegación de jóvenes de un instituto Terciario para coordinar actividades.