Con los jardines de infantes en su día.

Escribe daniel otero| la vida nos da a veces la oportunidad de devolver lo que nos dio. Nos retribuye con pequeños gestos la construcción social de lo que somos, un espejo de lo fuimos haciendo y nos muestra también que no todo esté perdido.

Haber podido celebrar el aniversario de los jardines de infantes al aire libre ese 27 de mayo al aire libre, es uno de los máximos logros de mi carrera. Haber podido pintar y cantar con los chicos en esa fría mañana otoñal, es una caricia para el alma que pinta con una brocha enorme el espacio de mi corazón.

Que hermoso es fuera de todas las cosas y prejuicios, volcarse a la acción desinteresada y positiva de trabajar con niños, dibujando, jugando y construyendo.

27 de mayo, un lugar para volver y una fecha para recordar.